Una nueva oportunidad que transforma vidas
- Prensa Empoderame
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En nuestra comunidad de la Fundación Empodérame celebramos un acontecimiento que se convierte en símbolo de justicia y mirada restaurativa.
Hemos acogido a una mujer que, gracias a lo que dispone la Ley 2292 de 2023, inicia un proceso de servicio de utilidad pública en alternatividad de su condena penal.
Su libertad hoy, gracias a ésta ley es una señal de esperanza para muchas mujeres cuya vida fue vulnerada por situaciones de violencia y desigualdad estructural y marginalidad social.
La Ley 2292 de 2023, conocida como Ley de Utilidad Pública para mujeres cabeza de familia, fue creada para adoptar acciones afirmativas en política criminal y penitenciaria que reconozcan las realidades extremadamente desiguales que enfrentan muchas mujeres privadas de la libertad. Esta norma reconoce que, a menudo, la comisión de ciertos delitos está asociada a condiciones de marginalidad que afectan directamente la manutención del hogar y la vida familiar. Bajo estos parámetros, y siempre cumpliendo requisitos legales, la pena de prisión puede ser sustituida por la prestación de servicios de utilidad pública, permitiendo que las mujeres cumplan su condena en libertad, al mismo tiempo que aportan a la comunidad.
No se trata de exonerar hechos ni de minimizar responsabilidades, sino de reconocer que la justicia puede ser restaurativa, humana y proporcional. Para miles de mujeres en Colombia, especialmente madres cabeza de familia, el encarcelamiento significa una doble victimización: la pérdida de libertad y el desarraigo de sus familias. La Ley 2292 propone que, cuando se cumplen condiciones específicas y se demuestra que la conducta se relaciona con vulnerabilidad para sostener el hogar, la pena privativa de libertad pueda transformarse en trabajo de utilidad comunitaria en libertad, con supervisión y responsabilidad social.
Después de la caracterización identificamos que la beneficiaria es también víctima de trata de personas, una razón más para seguirnos comprometiendo en su proceso.
La llegada de esta valiente mujer a los procesos de la Fundación Empodérame es una historia que interpela a nuestra sociedad a repensar la justicia, a callar prejuicios y abrir espacio a estrategias que no se limiten a castigar, sino que promuevan la reparación, la corresponsabilidad social y la reconstrucción familiar.
