TRATA DE PERSONAS EN EL MARCO DEL MUNDIAL FIFA 2026
- Prensa Empodérame

- hace 3 días
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Actualmente acompañamos y seguimos de cerca la iniciativa #MundialSinTrata, una campaña liderada por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), SINTRATA, el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México y diversas organizaciones aliadas, que busca fortalecer la identificación temprana, el reporte seguro y la sensibilización frente a la trata de personas y las distintas formas de explotación.
Una realidad que no puede ignorarse
La trata de personas constituye una de las violaciones más graves de los derechos humanos en el mundo. Mujeres, niñas, niños y adolescentes continúan siendo las principales víctimas de las distintas formas de explotación, especialmente de la explotación sexual.
En contextos de alta movilidad humana, turismo masivo y grandes eventos internacionales, resulta fundamental fortalecer las estrategias de prevención, detección, protección y respuesta institucional frente a este delito.
“La industrialización de la prostitución y del comercio sexual ha creado un mercado global multimillonario que involucra a millones de mujeres.”
Sheila Jeffreys
The Industrial Vagina: The Political Economy of the Global Sex Trade (2009)
La demanda: el factor que con frecuencia se omite
Cualquier análisis serio sobre la trata de personas debe abordar una realidad que con frecuencia permanece invisibilizada: la demanda que alimenta y financia los mercados de explotación.
En el caso de la explotación sexual, esta demanda es ejercida mayoritariamente por hombres que pagan o buscan pagar por el acceso sexual a mujeres, adolescentes y niñas, generando incentivos económicos para proxenetas, tratantes y estructuras criminales.
La trata no se sostiene únicamente por la existencia de organizaciones criminales. Se sostiene porque existe un mercado dispuesto a consumir la explotación de otros seres humanos.
Detrás de cada mujer explotada sexualmente existe alguien dispuesto a pagar.
Detrás de cada red de trata existe una rentabilidad construida sobre la vulnerabilidad, la desigualdad y la violencia.
¿Por qué pagan los hombres por sexo? Psiquiatra explica
El derecho internacional
Esta realidad ha sido reconocida por el derecho internacional.
El artículo 9.5 del Protocolo de Palermo insta a los Estados a adoptar medidas destinadas a desalentar la demanda que propicia cualquier forma de explotación conducente a la trata de personas.
“Los Estados Parte adoptarán o reforzarán medidas legislativas o de otra índole, tales como medidas educativas, sociales o culturales, incluso mediante la cooperación bilateral y multilateral, destinadas a desalentar la demanda que propicia cualquier forma de explotación conducente a la trata de personas, especialmente mujeres y niños.”
Artículo 9.5 – Protocolo de Palermo (2000)
La prevención no puede limitarse a la identificación de víctimas o a la persecución de tratantes. También debe incluir acciones dirigidas a cuestionar y reducir la demanda que alimenta estos mercados.
Lo que advierte Naciones Unidas
En 2024, la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem, señaló que la prostitución debe analizarse como una forma, una causa y una consecuencia de la violencia contra las mujeres y las niñas.
Asimismo, destacó que los hombres constituyen de manera abrumadora la demanda dentro del sistema prostitucional, mientras que las mujeres y las niñas representan la mayoría de las personas explotadas.
“La prostitución es tanto una causa como una consecuencia de la violencia contra las mujeres y las niñas. Constituye en sí misma una forma de violencia contra las mujeres.”
Reem Alsalem
Informe A/HRC/56/48 (2024)
Su informe subraya la necesidad de abordar las causas estructurales que permiten la explotación sexual, incluida la demanda masculina que la sostiene.
La mirada feminista abolicionista
Las feministas abolicionistas sostenemos que la prostitución no puede analizarse únicamente como una transacción económica entre individuos.
Desde esta perspectiva, se trata de una institución social atravesada por relaciones de poder, desigualdad sexual y formas históricas de dominación masculina.
Kathleen Barry fue una de las primeras autoras en desarrollar este análisis al vincular la prostitución con lo que denominó esclavitud sexual femenina, argumentando que cuando las mujeres son compradas y vendidas para uso sexual son reducidas a objetos sexuales y privadas de su plena condición humana.
“La demanda masculina de prostitución es la fuerza impulsora de la industria del sexo.”
Melissa Farley
Prostitution, Trafficking and Traumatic Stress (2003)
Grandes eventos deportivos y riesgo de explotación
Los grandes eventos deportivos internacionales deben entenderse como una oportunidad para fortalecer la protección de los derechos humanos y no como escenarios que faciliten la expansión de mercados de explotación sexual.
La prevención es:
✓ Campañas de desincentivar la demanda.
✓ Mecanismos eficaces de reporte.
✓ Cooperación internacional.
✓ Protección integral para las víctimas.
✓ Mensajes claros dirigidos a quienes sostienen la demanda de explotación.
Combatir la trata implica proteger a las víctimas, perseguir a los tratantes, sancionar a los explotadores y cuestionar las estructuras sociales, económicas y culturales que normalizan la compra de seres humanos para fines sexuales o laborales.
Cuestiones urgentes
La activista e investigadora Janice G. Raymond desplazó el foco de atención desde las mujeres explotadas hacia quienes generan la demanda.
Raymond cuestiona que el debate se concentre exclusivamente en las razones por las cuales algunas mujeres ingresan a la prostitución y propone examinar por qué millones de hombres continúan comprando acceso sexual a mujeres y niñas en todo el mundo.
“La cuestión no es por qué las mujeres supuestamente eligen estar en la prostitución, sino por qué los hombres eligen comprar los cuerpos de millones de mujeres y niños en todo el mundo y llamarlo sexo.”
Janice G. Raymond
Not a Choice, Not a Job
Caso Colombia
Desde Colombia debemos fortalecer las estrategias de prevención, investigación y cooperación regional, pero también abrir una discusión pública sobre la responsabilidad de la demanda masculina en los mercados de explotación sexual.
La dura historia de Camila Santilla
Mientras exista una demanda dispuesta a pagar por el acceso a cuerpos y vidas marcadas por la desigualdad, la violencia, la pobreza o la vulnerabilidad, seguirá existiendo un incentivo para que las redes de trata continúen operando.
La lucha contra la trata de personas requiere poner en el centro a las víctimas, pero también dirigir la mirada hacia quienes financian y sostienen el negocio de la explotación humana, los “puteros”.
Mientras exista quien compre, existirá quien explote.




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