Empodérame en la Escuela de Incidencia Política Internacional de Oxfam
- Prensa Empoderame
- hace 4 horas
- 4 Min. de lectura

Fundación Empodérame participa en la Escuela de Incidencia Política Internacional de Oxfam, un espacio regional de formación, análisis y diálogo estratégico sobre los desafíos actuales para la defensa de los derechos de las mujeres, los derechos sexuales y reproductivos, la democracia, la justicia social y la incidencia feminista en América Latina.
La primera sesión permitió identificar retrocesos, tensiones políticas y actores que hoy inciden en la reducción de derechos en la región. Durante el encuentro se analizaron situaciones de países como Perú, Chile, Guatemala, México, Bolivia y Colombia, reconociendo que las agendas antidemocráticas no operan de una sola manera ni provienen de un único sector político. En distintos contextos aparecen articuladas con actores religiosos, partidos políticos, medios de comunicación, universidades conservadoras, grupos masculinistas, sectores económicos y narrativas digitales que buscan debilitar los marcos de derechos humanos.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la necesidad de comprender mejor las estrategias de los actores antiderechos. Entre ellas se identificaron la presencia institucional, la reforma o bloqueo de leyes, las movilizaciones masivas, la disputa mediática, la deslegitimación de organismos multilaterales y el uso de narrativas como la llamada “ideología de género”, las “falsas denuncias” o la defensa acrítica de modelos tradicionales de familia.
En representación de Fundación Empodérame, Claudia Yurley Quintero Rolón intervino en varios momentos de la sesión, aportando una lectura crítica sobre el contexto colombiano y sobre las contradicciones que enfrentan las organizaciones feministas en escenarios de polarización política. Su análisis señaló que, incluso en gobiernos que se presentan como progresistas, pueden mantenerse o profundizarse prácticas contrarias a los derechos de las mujeres, especialmente cuando se protegen agresores, se debilitan rutas de atención o se promueven modelos que normalizan la explotación sexual.
Como parte de su intervención, Claudia planteó una preocupación central: “En Colombia vivimos una paradoja política: muchas feministas apoyaron un proyecto progresista esperando avances en derechos, pero hoy enfrentan decisiones estatales que protegen agresores, debilitan rutas y dejan a las mujeres sin representación real.”
Desde la experiencia de Empodérame, se planteó la importancia de mirar con rigor las narrativas que se presentan como modernas o progresistas, pero que pueden reproducir formas antiguas de control sobre el cuerpo de las mujeres. En la sesión se abordaron temas como la explotación sexual, la prostitución digital, los vientres subrogados, la migración venezolana, la criminalización mediática de poblaciones migrantes y las formas en que distintos discursos terminan justificando desigualdades estructurales.
En esa línea, Claudia advirtió: “Algunas ideas se presentan como progresistas, pero reproducen formas antiguas de control sobre el cuerpo de las mujeres: la prostitución, la explotación reproductiva y la división entre mujeres ‘decentes’ e ‘indecentes’ siguen apareciendo con lenguaje moderno.”
La participación de la Fundación también permitió destacar la complejidad del mapeo de actores. No todos los actores operan de manera fija como aliados u opositores. Algunos sectores, como iglesias, medios de comunicación, instituciones públicas o actores económicos, pueden asumir posiciones contradictorias según el tema, el territorio o la coyuntura política. Esta lectura resulta clave para diseñar estrategias de incidencia que no simplifiquen el escenario político y que permitan anticipar riesgos, alianzas, bloqueos y oportunidades.
Sobre este punto, Claudia señaló: “La incidencia feminista exige mirar a los actores con más rigor. Hay sectores que pueden aparecer como aliados en un tema y como opositores en otro; por eso no basta clasificar, hay que analizar poder, interés, agenda y contexto.”
Otro tema relevante fue la situación de las mujeres migrantes en Colombia. Se advirtió cómo ciertos discursos mediáticos han contribuido a asociar la migración venezolana con delincuencia, prostitución o amenaza social, generando un ambiente de discriminación que luego puede traducirse en barreras institucionales, pérdida de documentación, exclusión de servicios y mayor exposición a explotación, violencia y trata de personas.
Frente a este tema, Claudia expresó: “La criminalización de la migración venezolana en Colombia ha sido alimentada por narrativas mediáticas que convierten a una población vulnerable en chivo expiatorio de problemas estructurales que el país arrastra desde hace décadas.”
La Escuela también abordó herramientas prácticas para la incidencia política internacional, entre ellas el análisis de actores según poder e interés, la construcción de mensajes, la identificación de opositores, la lectura de narrativas preocupantes y la necesidad de monitorear presupuestos públicos relacionados con derechos sexuales, reproductivos y políticas de género.
Para Fundación Empodérame, estos espacios son fundamentales porque fortalecen la capacidad de análisis regional, permiten compartir experiencias desde los territorios y contribuyen a construir estrategias feministas más precisas frente a contextos de retroceso, violencia y disputa política. La defensa de los derechos de las mujeres requiere formación, articulación internacional, lectura crítica de los escenarios y capacidad para responder a discursos que buscan debilitar conquistas históricas.
Como síntesis de su participación, Claudia planteó: “La defensa de los derechos de las mujeres no puede depender únicamente de quién gobierna. También requiere vigilancia crítica frente a los discursos que, incluso desde sectores progresistas, terminan justificando explotación, racismo, misoginia o exclusión.”
La participación en la Escuela de Incidencia Política Internacional aporta a nuestra agenda de derechos humanos centrada en las mujeres, las sobrevivientes, las poblaciones migrantes, las comunidades racializadas y quienes enfrentan múltiples formas de violencia y exclusión en América Latina.




Comentarios